“Ciertamente, es un gran placer ser miembro honorario de
una organización: ésto significa que los miembros de la
misma han decidido que nuestro trabajo vale la pena como
para asumir esta decisión.
En el caso de la Asociación Argentina de Gastronomía
Molecular, este placer personal debería subyacer tras un
placer aún mayor: el desarrollo de una disciplina
científica que contribuya al placer de vivir. Un
filósofo católico escribió: "El cuerpo debe encontrarse
bien si el alma está feliz de permanecer en él" Y todos
sabemos que la comida es la primera necesidad de nuestro
cuerpo, y también de nuestra alma. No sólo ingerimos
nutrientes, tales como lípidos, proteínas, etc., sino
también cultura.
Y es por ésto por lo que la Asociación Argentina es tan
importante. Cada país tiene su propia cultura, su propia
tradición, desde el punto de vista culinario, de modo
tal que una recopilación de lo que yo llamo "precisiones
culinarias", es decir, proverbios, dichos, métodos,
secretos, etc., es muy importante en cada país. Estas
"precisiones" tienen que ser recopiladas, por supuesto,
pero deberían también ser probadas e interpretadas
científicamente.También las "definiciones" dadas en las
recetas deberían ser investigadas. En el caso de
Argentina, en particular, los mismos argentinos deben
llevar a cabo este trabajo, porque ellos conocen su
propia cultura. Tendrán que ir al campo, entrevistar
personas ancianas, abuelas, viejas/os cocineras/os, para
obtener lo mejor de sus conocimientos culinarios antes
de que éste se pierda.
La Asociación Argentina de Gastronomía Molecular puede
ser la raíz de un museo de conocimientos culinarios.
La Gastronomía Molecular es una disciplina científica,
no una técnica: el propósito es conocer. Ese es el
punto: el conocimiento, el punto más importante. Pero,
por supuesto, hay aplicaciones, y millones de personas
que cocinan a diario en Argentina que pueden verse
beneficiadas por los progresos que realicen los miembros
de esta Asociación. Los chefs, también, pueden fundar un
nuevo modo de cocinar basándose en los resultados
obtenidos durante los estudios científicos. Podemos
imaginar nuevas herramientas, nuevos métodos, nuevos
ingredientes ...... y una mejor apreciación del
importante rol que desempeña la ciencia, que no debe ser
confundida con tecnología o con habilidad.
Esta es la razón de porqué ningún chef que cocina está
haciendo gastronomía molecular: los chefs deben usar los
resultados de esta disciplina (por supuesto, ¡están
invitados a participar si ellos quieren hacer ciencia!)
¿Qué disciplinas pueden contribuir en este
emprendimiento? Química y física, primeramente, son
necesarias conjuntamente con la biología, pero también
la antropología, la sociología, la historia... porque,
como escribiera el autor Francés François Rabelais, la
ciencia sin conciencia es un fracaso del alma.
Lo dije con anterioridad: es un gran placer participar
de este hermoso emprendimiento de Gastronomía Molecular
en Argentina.